El príncipe Harry de Inglaterra, hijo pequeño del príncipe Carlos y Diana de Gales, cumplió ayer un cuarto de siglo con un suculento regalo, los 7,4 millones de euros que su madre le dejó en herencia tras su fallecimiento en 1997. En virtud del testamento de la que fuera princesa de Gales, el príncipe Harry no ha podido tener acceso directo a la herencia hasta cumplir los 25 años, tal y como le ocurriera a su hermano mayor, el príncipe Guillermo.
Según medios británicos, Harry celebró su 25.º aniversario como otro día cualquiera y asistió a su entrenamiento diario como piloto de las Fuerzas Aéreas Reales Británicas. Asimismo, la prensa apunta a que podría haber vuelto con su ex novia, la sudafricana Chelsy Davy.