Hasta el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, parece indignado con Kanye West tras la humillación a la que sometió a la cantante Taylor Swift durante la gala de los «MTV Video Music Awards» (VMA) del domingo. No en vano, el rapero ha concedido una entrevista en la que vuelve a pedir disculpas, esta vez entre lágrimas.
Al recibir el galardón, Taylor tuvo que aguantar que West interrumpiera sus palabras de agradecimiento para decirle que el premio lo merecía más Beyoncé, lo que le reportó abucheos desde el auditorio. Cuando Beyoncé subió al escenario a recoger uno de sus premios, hizo subir al escenario a Swift y le cedió el turno para que pudiera completar sus agradecimientos. «Recuerdo que cuando tenía 17 años subí para recoger mi primer premio MTV con "Destiny's child" y fue uno de los momentos más emocionantes de mi vida. Así que me gustaría que viniera Taylor y que tuviera su momento», dijo Beyoncé.
El comportamiento de Kanye West ha indignado en Estados Unidos. Poco después de los hechos, el rapero ya contaba en su currículum con los insultos y el desprecio de Pink y Katy Perry, que en sus respectivas cuentas de Twitter atacaron a West. El propio presidente de los Estados Unidos también ha hablado, en una conversación «off the record» con el reportero Terry Moran, que ha colgado la declaración de Obama sobre el tema en su página de Twitter, aunque poco después la ha borrado y ha pedido perdón. «El presidente Obama acaba de llamar a Kanye West "burro" por su arrebato en los VMA cuando Taylor Swift ganó. Eso sí que es presidencial», afirmaba la frase del periodista en Twitter. Mientras tanto, Kanye West declaró en el programa de Jay Leno sentirse muy arrepentido por lo que hizo y ha pedido disculpas a Swift. West culpa al estrés al que está sometido -y no a la botella de coñac que llevaba en la mano a su llegada a los premios-, incluida la muerte de su madre, Donda. Por ello ha prometido tomarse «un tiempo de descanso» y analizar lo que hizo para hacer examen de conciencia.