La 50 edición de Cibeles se estrenó ayer, como es habitual en todas sus citas con la moda, con las colecciones de la próxima primavera-verano diseñadas por los jóvenes incluidos en El Ego, pasarela destinada a los creadores alternativos, en la que se pudo ver fusión de estilos vanguardistas con los más clásicos, poco colorido y no muchas extravagancias.
La doctora Susana Monereo, al igual que en las últimas ediciones de Cibeles Madrid Fashion Week, ha comprobado que el índice de masa corporal de las modelos que desfilarán durante estos cinco días sea al menos del 18 por ciento. Y así ha sido en las más de 60 modelos que han pasado por la báscula, excepto en un caso, en el que el peso ha impedido que una modelo brasileña suba a la pasarela. La doctora señaló que dos de las chicas rozaban el índice permitido, «una de ellas porque ha vuelto a fumar», aunque se ha comprometido con la nutricionista en dejarlo al menos mientras se celebra Cibeles.
Bohento fue la firma encargada de inaugurar la pasarela, con una colección bastante clásica. La cerró Amaia Rodríguez, con una colección de prendas para fiestas.