Por primera vez desde que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, consiguiera una silla para España en la reunión de las primeras economías industrializadas y emergentes, su mujer, Sonsoles Espinosa, se ha unido en Pittsburgh a «la otra reunión del G-20», la de las esposas de los líderes de los Estados invitados. A la anterior reunión del G-20, Sonsoles Espinosa optó por no acudir. Su ausencia fue notable, pues Espinosa era una de las consortes más esperadas por la prensa británica, que convirtió «la otra cumbre» de Londres en un duelo entre Michelle Obama, Carla Bruni y la mujer de Zapatero. Finalmente, la francesa tampoco acudió.
La cena que presidió Michelle contó con Sonsoles y Bruni, aunque fue la anfitriona la que centró todas las miradas. Especialmente cuando saludó con ciertas prevenciones a Silvio Berlusconi, que no ahorró aspavientos. Sonsoles Espinosa eligió un estilo clásico: chaqueta gris con detalles en blanco de «tweed» al estilo Channel combinado con un pantalón negro de pata de elefante.