Los Príncipes de Asturias constataron en Albuquerque (Nuevo México) la recuperación de lo hispano en este estado de EE UU, al visitar el Centro Nacional de Cultura Hispánica, que nació hace nueve años con ese propósito. Felipe de Borbón y Letizia Ortiz, que llegaron el domingo a esta ciudad bañada por el Río Grande, comenzaron su primer día de trabajo de esta su segunda visita oficial a Nuevo México -estuvieron aquí juntos por primera vez hace cinco años- en ese centro, el mayor de Estados Unidos dedicado a recuperar y difundir la herencia española en la región.
El heredero de la Corona y su esposa fueron recibidos por el ex embajador de EE UU en España Edward Romero, el secretario de Asuntos Culturales de Nuevo México, Stuart Ashman, y el director del centro, Estevan Rael-Gálvez. Junto a ellos recorrieron las nuevas instalaciones, abiertas hace una semana, en las que se encuentra el Instituto Cervantes y el Centro Español de Recursos del Ministerio de Educación, y de las que Felipe de Borbón y su esposa pusieron la primera piedra en 2004.
Los Príncipes descubrieron una placa conmemorativa de la inauguración del pabellón que lleva el nombre de Plácido Arango, empresario de origen asturiano, antes de trasladarse a la Universidad de Nuevo México. Los Príncipes, al igual que hace cinco años, asistieron por la noche en la capital de Nuevo México, Santa Fe, a una cena en la residencia del gobernador del Estado, Bill Richards, hijo de la asturiana de Villaviciosa María Luisa López-Collada, y hoy volverán para inaugurar los actos de celebración de la fundación de esa ciudad por españoles hace 400 años. Desde Santa Fe, los Príncipes viajarán a Chicago.