El busto de Nefertiti regresó ayer al Neues Museum, su primera vivienda en Berlín, de la que fue sacada durante los bombardeos de la II Guerra Mundial para emprender luego un largo periplo por domicilios provisionales. El busto de la reina del Nilo, la llamada «Mona Lisa de la Antigüedad», llegó al recién remozado museo procedente del vecino Altes Museum, ambos en la Isla de los Museos berlinesa, entre enormes medidas de seguridad.
Se trata de la enésima mudanza que soporta el busto de Nefertiti, la esposa del faraón Akenaton, desde que los arqueólogos alemanes la hallaron en el valle de Amarna en 1912 y la trasladaron a la capital alemana. La pieza, de 3.500 años y considerada el más bello busto del mundo, pasará aún unos días dentro de su embalaje protector especial.
Tras un tiempo prudencial de aclimatación, será introducida en su nueva vitrina bajo una de las cúpulas del Museo, en cuyas salas también se exhibirán las piezas restantes de la colección de arte egipcio berlinesa. El próximo 15 de octubre se producirá la presentación ante la prensa de Nefertiti en su emplazamiento definitivo en el Neues Museum, que abrirá sus puertas al público dos días después. El reestreno en Berlín tendrá rango de acontecimiento ciudadano, ya que durante los dos primeros días siguientes a la reapertura para los medios la entrada al Neues Museum será gratuita, por lo que cabe esperar largas colas.
La «reina viajera» durmió sepultada en el valle de Amarna sin sobresaltos durante sus primeros 3.400 años de existencia, pero desde que fue descubierta por el arqueólogo Ludwig Borchardt ha ido de traslado en traslado.