Es la «biciaventura solidaria» en la que se han embarcado ocho voluntarios que recorrieron en bicicleta los 900 kilómetros que separan Toledo de Santiago de Compostela para reivindicar la recuperación del antiguo Camino Imperial que unía ambas ciudades. La expedición llegó ayer a la localidad salmantina de Alba de Tormes, en la que reposan los restos de Santa Teresa, después de pedalear los más de 80 kilómetros que separan la capital abulense, de donde salieron ayer por la mañana, hasta la provincia salmantina.
El director de la expedición, Antonio Herrero, ha destacado en declaraciones a Efe «el buen ambiente y recibimiento» que han tenido en los distintos lugares por los que han atravesado en esta aventura.