ANTONIO VELÁZQUEZ
Actor, protagonista de la miniserie «Paquirri»
María José IGLESIAS
Antonio Velázquez (Granada, 1981) ha sido Paquirri y ahora es Iván, la estrella de fútbol en «Sin tetas no hay paraíso». Ha pasado dos días explorando Asturias y se ha quedado prendado de sus paisajes. Se presenta con gracia torera: «Soy Velázquez, como el pintor». Era un estudiante de 17 años cuando en el verano de 1998 Carlos Miranda le dio un papel en «Diálogo del amargo». Ha pasado por la escuela La Barraca y una compañía de teatro de Turín, con Lindsay Kemp. En 2004 comenzó a estudiar con Javier Garcimartín, su gran maestro.
-Hacer cine en España, bajo el chaparrón de la crisis... ¿Se necesita ser muy torero?
-Hombre, la crisis afecta al cine como al resto de las actividades. A mí lo que me gusta es contar buenas historias y en ésas estamos. De momento no me puedo quejar.
-Seguro que de pequeño ensayaba ante el espejo.
-Tanto como eso no. Pero sí que me gustaba mucho ver películas y pensar que algún día yo las podría interpretar.
-Y en éstas llegó la serie sobre Paquirri.
-Antes de la miniserie sobre Paquirri he hecho más cosas, mucho teatro en España y en Italia.
-Usted tenía 7 años cuando murió el torero, habrá tenido que documentarse.
-Yo sabía lo que me había contado mi madre, no demasiado. Sobre todo me ha asesorado el director de la serie. He tratado de huir del fantasma.
-Al menos le ha quedado claro que él tenía los ojos verdes, porque tuvo que ponerse lentillas.
-Sí, pero eso son cosas habituales en esta profesión.
-Tal vez haya sido una ventaja llegar al personaje sin prejuicios, ¿no cree?
-Pues ahora que lo dice, es posible. Me encantó interpretar a Francisco Rivera. Además me apasionan los toros. Soy andaluz y me crié en un cortijo.
-Los hermanos Rivera decidieron no intervenir en la serie. ¿Ha llegado a hablar con ellos o con Isabel Pantoja?
-No, ¿para que? No ha sido necesario. La única persona de la familia que me ha asesorado ha sido Antonio Canales, el sobrino de Paquirri, y solamente en materia taurina.
-Así que aprendió a torear.
-He tenido que dar algunos pases, claro, cómo no.
-De una leyenda del toreo ha pasado a ser Iván, el humilde futbolista que llega a lo más alto. Adelántenos algún capítulo.
-Iván es un futbolista que, gracias a su esfuerzo, se convierte en una gran estrella. Será una víctima de Juan (José Conde), su representante. Desaparecerán los contratos millonarios y tendrá que luchar por recuperar su éxito y salir adelante por sus propios medios. No puedo decirle mucho más.
-Bueno, seguro que ganan los buenos.
-Ya veremos, eso depende de los guionistas. Van a pasar muchas cosas.
-¿Es usted el nuevo Duque?
-Uf, no sé. Que lo decida el público.
-Asturias ha sido escenario de muchos rodajes.
-No me sorprende. Me han encantado los paisajes.