Roman Polanski podría decidir ir a Estados Unidos para responder de los seis cargos que pesan contra él desde 1977 después de declararse culpable de mantener relaciones sexuales ilegales con una niña de trece años, según su abogado, Georges Kiejman.
«No es completamente imposible que opte por ir a explicarse en EE UU, donde los argumentos a su favor no son inexistentes», declaró. Kiejman opinó que «ahora que el momento de emoción ha pasado, todo el mundo va a entender que hay que reducir este asunto a sus justas proporciones». Mencionó la «carta admirable de la víctima en la que explica cómo un proceso público le resultaría mucho más perjudicial a ella que a Roman, al cual ha perdonado definitivamente». Las autoridades suizas informaron con antelación a las de EE UU de la llegada de Polanski y solicitaron una confirmación de que la orden de captura seguía vigente.