El acoso mediático al que se ha sometido al clan Jackson pudo tener un trágico final el miércoles, después de que los hijos del «rey del pop» se vieran involucrados en un accidente de tráfico causado por un paparazzi. El fotógrafo podría ser acusado de un delito grave, ya que se dio a la fuga. El siniestro se produjo cuando varios paparazzis iniciaron una persecución para fotografiar a Prince Michael, Paris y Blanket, que eran llevados en coche a su clase de kárate por su niñera. Testigos han relatado cómo uno de los paparazzis colisionó contra el vehículo y, tras el impacto, huyó. Aunque en un primer momento se pensó que los tres menores viajaban en el coche accidentado, se ha sabido que el vehículo era uno de los que escoltaban a la familia y que éstos y su abuela viajaban en otro coche.