Si hace unos días eran los hijos de Michael Jackson quienes estuvieron a punto de sufrir un accidente de tráfico por la imprudencia de un paparazzi, ahora le ha tocado el turno a Brad Pitt. El actor se llevó un buen susto cuando uno de los fotógrafos que le perseguían por las calles de Beverly Hills se le acercó tanto que le hizo perder el control de su moto y acabar sobre la calzada. El actor, según los testigos, se levantó por su propio pie y llevó la accidentada moto a un lado de la calle. Según el diario «Daily Mail», tras comprobar que no había sufrido ningún daño físico, Brad fue a cantarle las cuarenta al paparazzi ante la atónita mirada de quienes presenciaron el accidente. Pitt se vio obligado a llamar a la grúa.