La Reina, la Princesa de Asturias y las Infantas Elena y Cristina presidieron ayer mesas petitorias de la fiesta de la banderita de Cruz Roja en cuatro puntos emblemáticos del centro de Madrid, donde los madrileños contribuyeron a la financiación de proyectos de ayuda a la población más vulnerable.
Las obras de remodelación de la plaza de las Cortes han obligado a trasladar este año la tradicional mesa petitoria del Congreso de los Diputados a la plaza de Oriente, ante el teatro Real, donde la Reina ha saludado uno a uno a quienes se han acercado a partir de las 11.30 horas para hacer entrega de un donativo destinado a Cruz Roja.
Mientras tanto, la Princesa de Asturias presidía la mesa petitoria instalada ante la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, en la plaza de la Provincia, donde la acompañaban la subsecretaria del Ministerio de Exteriores, María Jesús Figa, y la vicepresidenta de Cruz Roja, Manuela Cabero Morán.
La anécdota más destacada ha tenido lugar cuando el Príncipe de Asturias se ha acercado hasta allí al volante de su automóvil para recoger a Letizia Ortiz y, tras esperar unos minutos en la cola que guardaban numerosos ciudadanos, ha entregado su donativo en la mesa ante su esposa, que le ha prendido la insignia de Cruz Roja en la solapa. Durante el tiempo que han permanecido en la plaza, antes de dirigirse juntos al Senado para presidir un acto de la Asociación Iberoamericana de Defensores del Pueblo, los Príncipes han recibido numerosos aplausos y muestras de afecto del público allí congregado.