El ángel de la guarda ha aparecido. La doctora María Gloria Prat, endocrina de 60 años que trabaja en centros de salud públicos y privados de Barcelona, es la mujer que recomendó en un autobús a una viajera hacerse una prueba por si sufría cáncer de hipófisis, como así fue.
Montserrat Ventura hizo un llamamiento en prensa para encontrar a su «salvadora». Al final del martes, las dos mujeres hablaron por teléfono y quedaron para tomar un café algún día. La doctora dijo que mantuvo una conversación con Ventura en un autobús de la línea 64 de Barcelona, y que le llamó la atención que las manos de Montse eran planas y con dedos más cuadrados. Como médica y por su «forma de ser», la doctora recomendó a Ventura que se hiciera una prueba. Ese consejo le permitió operarse a tiempo.
Prat leyó la historia el martes por la mañana en la prensa. «Le dije a mi marido: "¡Ésta soy yo!". Él miró la foto y me dijo que yo no era la de la foto. Le dije que no, que me refería a la doctora que buscaban», contó. A la doctora le sorprende el revuelo: «Soy una persona espontánea, quizá explosiva, y no me importa equivocarme, prefiero pasarme que quedarme con la preocupación dentro por no meter la pata».
«¿Qué me viste?», preguntó Ventura a la doctora por teléfono. A Prat le han llovido propuestas insólitas tras hacerse famosa: «Me han ofrecido los más impensables programas y documentales, seguir mi vida cámara en mano, mi trabajo de voluntaria...», pero ella quiere mantenerse lejos de los focos: lo importante son sus pacientes.