Los Príncipes de Asturias rindieron ayer homenaje a Mahatma Gandhi en el mausoleo del líder pacifista durante la segunda y última jornada de su visita oficial a la India, tras reunirse con la presidenta de la República, Pratibha Patil, en un almuerzo privado.
Desde el palacio presidencial, donde les invitó Patil en un gesto político de amistad reservado habitualmente a jefes de Estado, el heredero de la Corona española y la Princesa Letizia se trasladaron a la zona del Raj Ghat, al sur del Fuerte Rojo y a orillas del río Yamuna, donde una plataforma cuadrangular de mármol señala el lugar en que fue incinerado Gandhi tras su asesinato en 1948.
Descalzos, como el resto de visitantes, en señal de respeto ante este lugar sagrado, los Príncipes depositaron sobre el mármol una corona de flores con los colores de la bandera española y guardaron un minuto de silencio con las palmas de las manos unidas en un gesto de oración, antes de esparcir algunos pétalos sobre la lámina de agua que preside el centro del monumento.
A continuación, ambos firmaron en el libro de honor del mausoleo y fueron obsequiados con varios volúmenes y un busto de Gandhi que recibieron de manos del secretario del Comité Rajghat Samadhi, Rajnish Kumar, quien les acompañó a continuación hasta la placa que muestra en ese lugar a los visitantes los «Siete Pecados Sociales» enumerados por el líder pacifista indio en 1925.
La inauguración en Delhi de la primera sede del Instituto Cervantes en la India se convirtió en uno de los actos centrales de la segunda y última jornada de la visita oficial de los Príncipes.
En la ceremonia, el Príncipe destacó el valor del español como «instrumento idóneo» para los ciudadanos indios que desean acceder a nuevas oportunidades en el mundo y la directora del instituto, Carmen Caffarel, explicó que los hispanistas de la India reclamaban desde hace años un centro así para atender la demanda de universitarios y profesionales.