Juan Cobos, el mayordomo del palacio de El Pardo, ha decidido contar los entresijos de la familia Franco. Y, entre otras cosas, asegura que los Franco no daban gracias al servicio. Además, Cobos también ha explicado que era él quien le abría la puerta a Ana Obregón cuando ella iba al palacio, supuestamente a mantener encuentros con Francis Franco, el nieto mayor del Caudillo. Dice Cobos que Franco «estaba colocado en tal pedestal que se creía que era Franco las 24 horas del día». También dice Cobos que el Caudillo «nunca hablaba de lo mundano» y que era su mujer, Carmen Polo, la que dirigía las eternas conversaciones que mantenían con los invitados que solían ir a comer a El Pardo. Cobos asegura que Franco quería pertenecer a la realeza.