Leticia Rato Salazar, sobrina del ex vicepresidente Rodrigo Rato y brillante directiva de Telefónica, ha sido la protagonista de una boda de ensueño celebrada en Roma. La hermana de Patricia Rato y su novio, Ricardo, se pasearon en carruaje por las calles del centro de la Ciudad Eterna, para llegar a la iglesia de San Lorenzo in Lucina, donde se dieron el «sí, quiero». La fiesta posterior tuvo lugar en el castillo Odescalchi, una fortaleza medieval a 40 kilómetros de la ciudad, donde celebraron también su boda Tom Cruise y Katie Holmes.
La familia Rato, de origen asturiano, quiso poner tierra por medio para evitar que la boda se convirtiese en un acto social desbordado. Aun así, la expectación fue máxima ante el enlace de la hija de Ramón Rato y de Felicidad Salazar Simpson, y cuñada del torero Espartaco. La novia, que llegó en un coche de caballos, lucía un vestido de corte isabelino obra de Eduardo Ladrón de Guevara, encargado también de los vestidos de los pajes y de los diseños de Patricia y Aurora, hermanas de la novia, así como del de Felicidad Salazar. De Guevara viste habitualmente a Patricia Rato, esposa de Espartaco, y a otras mujeres de su familia.
El novio optó por la elección más clásica, con chaqué negro, camisa blanca y una corbata metalizada que daba un toque más desenfadado y chaleco amarillo pálido. La ceremonia nupcial, que tuvo lugar por la tarde en la basílica romana, fue oficiada por monseñor Francisco Javier Frojan, ante 400 invitados, entre ellos el embajador de España ante la Santa Sede, Francisco Vázquez.
Desde el miércoles por la mañana hasta la tarde del jueves, los invitados fueron llegando con cuentagotas a Italia, para la fiesta previa al enlace, finalmente celebrada en Villa Aurelia. La finca señorial acogió a los ilustres invitados, entre los que estuvo el propio tío de la novia Rodrigo Rato, acompañado por Alicia González, su pareja, y el jefe de Leticia, César Alierta, así como la eurodiputada Luisa Fernanda Rudi.
En un principio la intención de la pareja era celebrar esa recepción en el palacio de Sacetti, pero debido al delicado estado de salud del marqués propietario de la finca, decidieron trasladar la celebración. Los familiares y amigos tuvieron la posibilidad de disfrutar de una visita guiada por la Capilla Sixtina por cortesía de la pareja anfitriona. Todo fue meticulosamente organizado. La sobrina de Rato se casó como una auténtica princesa del siglo XVII.