Flavia Massoli, la que fuera amante del presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, y trabajadora del club, llevó a juicio a los directivos del equipo, a quienes acusaba de despido improcedente. Ahora, el juez ha desestimado la acusación de la mujer y le ha impuesto una sanción económica, pues considera que sólo busca «relevancia social». En julio de 2008, Laporta se encontraba inmerso en una moción de censura provocada por una serie de fracasos del Barça. Fue entonces cuando a Flavia Massoli la obligaron, según dice, a firmar una baja voluntaria de su puesto de trabajo en el departamento de protocolo. Por ello, Flavia llevó a los tribunales a la junta directiva, pues afirmaba que fue su relación con Laporta la que provocó la pérdida de su puesto de trabajo.