La Infanta Elena y Jaime de Marichalar, duques de Lugo, han acordado el divorcio de su matrimonio con la firma del correspondiente convenio regulador y «mantienen una fluida interlocución en todo lo referente al interés común de sus hijos». El divorcio sólo se hará efectivo cuando así lo dictamine un juez, tras haber comprobado que los términos del acuerdo pactado entre ambas partes «se ajusta a derecho», según fuentes jurídicas.
Según informan sus abogados en un comunicado conjunto, ambos «testimonian el afecto y consideración que por don Jaime siente la familia de Su Alteza Real la Infanta, como ha sido así a lo largo de estos dos últimos años».
El comunicado -firmado por el abogado de la Infanta, Jesús Sánchez Lambás, y la letrada de Jaime de Marichalar, Cristina Peña, precisa que ambos han suscrito el convenio regulador de los efectos de su divorcio «de mutuo y común acuerdo». Fuentes jurídicas que han participado en este proceso han explicado que ya se ha iniciado el trámite de este convenio a través del correspondiente Juzgado y han subrayado la necesidad de no desvelar los términos concretos del acuerdo para proteger a los hijos, menores de edad.
Los duques -que contrajeron matrimonio el 18 de marzo de 1995 y tienen dos hijos, Felipe Juan Froilán (de 11 años) y Victoria Federica (de 9)- anunciaron el 13 de noviembre de 2007 el «cese temporal de la convivencia» del matrimonio. A raíz de su separación, Jaime de Marichalar permaneció en el que fue domicilio conyugal, mientras que su esposa se trasladó a una nueva residencia junto a sus dos hijos.
Desde entonces, Jaime de Marichalar se ha encontrado en algunos actos públicos con los Reyes, que siempre se mostraron muy cariñosos con él. La hija mayor de los Reyes, que el próximo 20 de diciembre cumple 46 años, contrajo matrimonio con Jaime de Marichalar en la catedral de Sevilla ante 1.300 invitados y representantes de 33 casas reales el 18 de marzo de 1995, día en el que el Rey le concedió el título de duquesa de Lugo, que no es hereditario, y que Jaime de Marichalar no podrá utilizar cuando se produzca el divorcio.
Los duques se establecieron en París después de contraer matrimonio y dos años después se trasladaron a Madrid, ciudad en la que nacieron sus dos hijos. Desde su separación de hecho, la Infanta, como miembro de la Familia Real, ha continuado representando a la Corona en distintos actos oficiales y desarrollando su trabajo, desde julio de 2008, como directora de proyectos sociales de la Fundación Mapfre.