David Janer vuelve esta noche (TVE, 22.15 horas) a enfundarse el traje de ninja del Siglo de Oro en «Águila Roja», la serie de televisión española más vista en 2009, para la que confiesa que no tiene que estudiar Historia, ya que la época en que se desarrolla «es una excusa para la aventura, para las espadas y las capas». El maestro de escuela Gonzalo de Montalvo se convierte en el enmascarado que da nombre a la serie para luchar contra las injusticias.
El actor catalán, de 30 años, que se hizo muy popular gracias a su paso por series como «Compañeros» y «Los hombres de Paco», explica que no necesitó estudiar el Siglo de Oro para afrontar este papel, «porque no es una serie histórica, el marco histórico se toma como excusa para poder rodar con caballos, capas y enmascarados». El lenguaje utilizado en los guiones es una crítica recurrentes a la que se enfrenta «Águila Roja», y Janer confirma que «no se ciñe a la época, porque hablar como entonces resultaría muy extraño para el espectador».
Lo cierto es que el público fue muy fiel a los trece primeros capítulos, que promediaron 4,6 millones de televidentes (25,5% de cuota de pantalla), unas cifras que situaron a esta coproducción de TVE y Globomedia como la serie española más vista de 2009 y el mejor estreno de ficción de los últimos cuatro años.
Janer reconoce, no obstante, que cuando recibió esta oferta tuvo un doble pálpito: «Sabía que me metía en una serie muy arriesgada, que no tendría término medio e iría o muy bien o muy mal, porque no tenía claro que la gente se fuese a enganchar a la historia de un ninja saltando de tejado en tejado».
Las razones del éxito están en que la serie «aúna bastante bien la comedia, el romanticismo y la intriga, puede seguirla toda la familia, y muchos me dicen por la calle que les recuerda las películas clásicas de aventuras».
El actor confiesa que de joven era «un flipadete» de las artes marciales, «así es que cuando me pusieron una espada en la mano, me dije: Ésta es la mía».
Janer está acostumbrado a que lo paren por la calle, aunque ahora nota una diferencia: «Cuando hice "Compañeros" oía al fondo los gritos de las fans y me asustaba un poco; ahora me abordan más familias».