El bailaor Juan Manuel Fernández Montoya, «Farruquito», que fuera condenado a tres años de prisión por el atropello mortal del peatón Benjamín Olalla la noche del 30 de septiembre de 2003, cuando circulaba por una calle de Sevilla a mayor velocidad de la permitida y sin tener ni carné de conducir ni seguro del coche, finalizó ayer el cumplimiento efectivo de la condena.
En marzo de 2008 la Dirección General de Instituciones Penitenciarias le concedió el tercer grado penitenciario propuesto por la junta de tratamiento de la cárcel donde se encontraba interno desde el 16 de enero de 2007. El letrado del bailaor, Benito Saldaña, confirmó que su patrocinado ya ha cumplido los tres años de condena que le impuso la Audiencia Provincial de Sevilla, que estableció la pena de dos años de cárcel por homicidio imprudente en concurso con un delito contra la seguridad del tráfico, y la privación del permiso de conducir vehículos de motor y ciclomotores durante tres años y medio.
Como indemnización estableció 102.483,55 euros para la viuda de la víctima, María Ángeles Madero, y 8.275,30 para cada uno de los progenitores del fallecido.
La sentencia también le condenó a un año de prisión por un delito de omisión del deber de socorro, más multa de 12 meses con una cuota diaria de 100 euros.
Además, se consideró al artista autor por inducción de un delito de simulación de delito, por lo que se le impuso una pena de multa también de 12 meses con la misma cuota.
Con esta condena, la Audiencia revocó en parte la sentencia dictada el 29 de julio de 2005 por el Juzgado de lo penal número 8 de Sevilla, por la que se condenó al bailaor a 16 meses de prisión por ambos delitos.
El pasado mes de enero de 2009 Farruquito obtuvo la libertad condicional después de casi seis meses utilizando una pulsera de control telemático que le permitía dormir fuera de la cárcel al estar controlado por tal dispositivo.
La nueva situación le llegó al artista tras cumplir dos tercios de su pena. Así, el Juzgado de vigilancia penitenciaria de Sevilla aprobó la libertad condicional para Farruquito después de recibir un informe «favorable» del centro penitenciario «en atención al buen comportamiento» del bailaor, quien no dormía en la cárcel desde el mes de julio de 2008 gracias al dispositivo telemático concedido.
Farruquito compartió celda con otro recluso y colaboró con la escuela. Fuentes judiciales han señalado que el famoso bailaor ha sido un preso «ejemplar», y ello le permitió acogerse a todos los beneficios penitenciarios.