La marroquí Myriam I., una empresaria originaria de Marrakesh que estudió en la École de Commerce de París, es la mujer con la que el príncipe Ernesto de Hannover fue sorprendido en unas apasionadas imágenes en Tailandia. «Turistas de todo el mundo han podido ver cómo Ernesto besaba a su bella acompañante, estrechamente abrazados en las calientes aguas del mar y cómo se dejó posteriormente dar crema», se lee en el reportaje de la revista germana «Bunte», que ahora recoge «Lecturas». El príncipe se marchó con su amiga a las míticas playas de Phuket, donde pasaron una agradable y romántica semana. Mientras, Carolina esquiaba en Suiza con todos sus hijos y las parejas de éstos. Durante sus vacaciones seguro que ha pensado ya en el divorcio.