El príncipe Ernesto Augusto de Hannover, esposo de Carolina de Mónaco, ha recurrido a la justicia contra la reciente publicación de una serie de fotos en las que aparecía en una playa tailandesa con una presunta amante.
Los abogados del aristócrata han iniciado diligencias judiciales contra la revista alemana «Bunte» y exigido explicaciones por la difusión de esas imágenes, indicaron fuentes de esa publicación.
Según esa fuente, el despacho del prestigioso abogado Matthias Prinz será el encargado de defender los intereses de Ernesto Augusto en este caso. El aristócrata alemán y su esposa son clientes habituales de la justicia y han interpuesto en sus diez años de matrimonio varias querellas contra «paparazzi» y medios de comunicación por la publicación de fotos que consideraron que atentaban contra su privacidad.
Las imágenes del príncipe y la desconocida besándose y chapoteando en la playa, difundidas el pasado 7 de enero, dieron la vuelta al mundo y desataron nuevos rumores de divorcio de Carolina y su tercer esposo, que no han aparecido juntos desde el pasado junio.
El tabloide «Bild» identificó pocos días después a la supuesta amante como la marroquí Myriam I., una empresaria originaria de Marraquech que estudió en la École de Commerce de París y es políglota. En medio del revuelo causado por esas fotos, la princesa monegasca compareció el pasado miércoles como testigo ante la Audiencia de Hildesheim, ciudad vecina a Hannover, en defensa de su marido en el proceso por una supuesta agresión al propietario de una discoteca en Kenia.
Carolina apuntaló la versión de su esposo y explicó que le dio un par de bofetones, en contra del relato de la presunta víctima, que aseguró que le había propinado una paliza, borracho, con un puño de hierro. Se trata de un juicio por revisión, abierto a instancias de Ernesto Augusto, después de que en 2004 fuera condenado a pagar 445.000 euros por lesiones graves e insultos.