El Tribunal Supremo ha anulado la sentencia dictada en septiembre de 2006 por la Audiencia Provincial de Madrid que condenó a los presentadores Javier Sardá, Boris Izaguirre y a la productora de «Crónicas marcianas» (Telecinco), a indemnizar al entonces ministro popular de Fomento Francisco Álvarez-Cascos, y a su actual esposa, María Porto, por la difusión de imágenes tomadas dos años antes en un hotel en Lanzarote, donde aparecían ambos con los hijos del primero.
El alto tribunal estima uno de los motivos alegados por la productora televisiva en el sentido de que debe tenerse en cuenta el carácter político del personaje, así como «el especial interés en la noticia dada la contradicción de los actos del Ministro con los postulados mantenidos por él públicamente respecto de la unidad familiar». La resolución estima que en este caso debe prevalecer la libertad de expresión y advierte que a Porto no le podía pasar inadvertido «el interés que para los medios de comunicación constituía la publicación del encuentro vacacional» entre ella y Álvarez-Cascos en Lanzarote «desde la óptica del conocimiento público de su relación con el Ministro, y los riesgos de difusión en imágenes».