La aventura extramatrimonial del ex senador estadounidense John Edwards parece una saga sin fin e inaugura ahora un nuevo capítulo con la publicación de un libro en el que un ex estrecho colaborador revela embarazosos detalles. El escándalo ha arruinado su carrera política y provocado la separación de su esposa, enferma de cáncer terminal. El ex senador, que lo negó todo en un primer momento, ha reconocido haber tenido un romance con Rielle Hunter y admitió, la semana pasada, ser el padre de su hija de 2 años.
El libro afirma que la campaña electoral de 2008 de Edwards se gastó al menos un millón de dólares en esconder a la amante embarazada. «Vivíamos en mansiones. Viajábamos en aviones privados. El dinero no era un problema», afirma el ex colaborador, Andrew Young.