Nicolas Sarkozy y Carla Bruni cumplen hoy dos años de matrimonio en los que la pareja ha dado continuas muestras de cariño, pero la mayoría de los franceses opina que al presidente le puede más el poder que el amor de su esposa. Un 69 por ciento de los ciudadanos galos está convencido de que, aunque Carla Bruni se lo pidiera, «Sarkozy no abdicaría», según una encuesta. No parece que la ex modelo y cantante vaya a arriesgarse a pedirle algo así, a juzgar por sus recientes declaraciones en las que dejaba claro que «es cosa suya» decidir si se presenta o no a la reelección en 2012.
Precisaba la primera dama que, no obstante, «como esposa, un mandato para Sarkozy sería suficiente».