El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, comerá hoy junto a sus cinco hijos, Marina, Pier Silvio, Barbara, Eleonora y Luigi, con quienes abordará los delicados asuntos de la repartición de la herencia y el divorcio de su segunda mujer, Veronica Lario, madre de los tres últimos. La comida tendrá lugar en Villa San Marino, la residencia que la familia tiene en Arcore. Se empezó a hablar de los problemas que podrían surgir con la repartición de la herencia después de que Lario anunciara su intención de divorciarse de Berlusconi.
Desde el principio, se remarcó que la segunda mujer del «premier» lucharía para que los tres hijos que ha tenido con él, Barbara, Eleonora y Luigi, tuvieran las mismas oportunidades que los dos mayores, Marina y Pier Silvio, que actualmente ocupan cargos de responsabilidad en las principales empresas. De hecho, el divorcio coincide en el tiempo con el hecho de que Barbara, Eleonora y Luigi, de 25, 23 y 21 años, respectivamente, empiezan a asomarse a la vida laboral, hallándose, por lo tanto, en el mejor momento para asumir responsabilidades. Marina, de 43 años, es presidenta de Fininvest, el holding financiero que controla el imperio empresarial, y de la editorial Mondadori; mientras que Pier Silvio, de 40, es vicepresidente de Mediaset. Para los hijos que tuvo con Veronica, en cambio, Berlusconi estaría pensando reservar Endemol (productora de televisión) a Eleonora, y Mediolanum (empresa financiera) a Luigi, siendo Bárbara el caso más problemático, dadas las aspiraciones de la joven a presidir Mondadori, cargo que actualmente ocupa su hermanastra Marina.