El médico personal de Michael Jackson se declaró el lunes «no culpable» tras ser acusado de la muerte involuntaria del cantante por un cóctel letal de medicamentos. Conrad Murray entró en los tribunales de Los Ángeles en medio de una lluvia de gritos de «¡Asesino!», por parte de fanáticos de Jackson. Dentro, se encontró cara a cara con la familia del cantante. Vestido con un traje gris y corbata roja, Murray se mantuvo sereno y habló con voz suave al juez. El médico, que no podrá abandonar el país ni darle anestésicos a ningún paciente, pagó una fianza de 75.000 dólares.