Decenas de personas «enamoradas de sus perros» se concentraron ayer en la céntrica Puerta del Sol madrileña para participar en la «Quedada I love my dog», organizada por la organización El Refugio con motivo de la celebración de San Valentín y con el objetivo de promover la adopción de animales abandonados.
Muchos de los asistentes vistieron las camisetas «I love my dog», regaladas por la organización. Además, se preparó un corazón gigante con cara de perro que decoró este enclave de la capital y se repartieron corazones de caramelo.
Un dato para reflexionar. En cinco años se han abandonado más de medio millón de perros en nuestro país.