Daniel Radcliffe se encontraba de viaje por Estados Unidos cuando tuvo que ser hospitalizado de urgencia por una infección intestinal. El actor permaneció dos días ingresado, recuperándose de la deshidratación que sufría, y después regresó a Reino Unido. Según otros pasajeros, durante el vuelo sufrió un par de momentos críticos que le mantuvieron casi todo el tiempo encerrado en el servicio. El protagonista de Harry Potter voló a Estados Unidos para colaborar en un proyecto social. «Estaba blanco como el papel», han comentado otros pasajeros, «dijo que se sentía al borde de la muerte».