La elegancia y la sobriedad han marcado de nuevo la línea del desfile de Elio Berhanyer en la Pasarela Cibeles. No faltaron los clásicos trajes de chaqueta, realizados en las más puras lanas inglesas, en tonos azules y colores tierra con estampados de cuadros ingleses y flores, una línea sport que ensalza la feminidad de una mujer actual y moderna.
Para la noche el diseñador Elio preparó una colección inspirada en las grandes obras de los pintores clásicos españoles con una línea tradicional, recta y ligeramente entallada.
El negro fue el color rey de este apartado del desfile dedicado a la noche, en el que también es protagonista el terciopelo, junto a las flores rojas que aportaban un toque de elegancia a los vestidos de cuerpos breves y faldas amplias, además de otros detalles como encajes bordados, brillos o plumas, que le completaban como señor de la noche.
Veterano de Pasarela Cibeles, este diseñador concibe la próxima temporada Otoño-Invierno 2007/2008 como un paraíso en blanco y negro salpicado de sutiles pinceladas de rojo, incluyendo también dos pijamas unisex.
Y para finalizar, una inédita novia con traje blanco de raso sobre el que lucía un espectacular abrigo de visón, también blanco y con cola. Unos manguitos con una gran flor en rosa completaban el modelo con el que finalizó un desfile en el que el glamour, el lujo y la elegante sofisticación fueron una constante. EFE