Mangado ofreció hoy a los miembros del Patronato del Museo de Bellas Artes una explicación de varios detalles de su proyecto, en el transcurso de una reunión celebrada esta mañana en Oviedo. Posteriormente, la consejera de Cultura, Comunicación Social y Turismo, Ana Rosa Migoya, el director del Museo, Emilio Marcos Vallaure, y el propio Mangado ofrecieron una rueda de prensa.
El arquitecto, no obstante, señaló que el proyecto no está "cerrado", sino que su intención es la de establecer una agenda de trabajo con el director de la instalación para poder combinar los aspectos arquitectónicos con las necesidades museísticas de la instalación. En este sentido, mostró su disponibilidad a trasladarse a Asturias "las veces que sean necesarias" para coordinarse con Marcos Vallaure.
Mangado hizo especial atención a la luz de la instalación, señalando que existirán referencias basadas en el uso que hace de la misma otras muestras artísticas como la de la Universidad de Yale (Conneticut, Estados Unidos).
En cuanto al estilo de las salas expositivas, destacó que serán asépticas, predominando el color blanco, dado que las "protagonistas" son las obras artísticas. Uno de las zonas más llamativas tras la ampliación será la compuesta por una serie de columnas de luz que otorgarán un aspecto moderno e innovador a una amplia sala, con varios niveles.
En cuanto al exterior de la instalación se mantendrá la actual estética para "respetar la memoria de la ciudad", lo que no impedirá una serie de reformas interiores que contribuyan a realizar una instalación de tres plantas. "La intención es la de respetar la escala menuda, propia de los tiempos anteriores a la modernidad", comentó. Uno de los mayores condicionantes será precisamente la ubicación del museo, justo en el casco antiguo de la ciudad, lo que obliga que el diseño sea "compatible con la historia".
Confirmó además que sólo habrá un acceso que estará ubicado en la zona de la Plaza de la Catedral. Mangado destacó la importancia del acceso y explicó que debe estar "acorde" con una de las mejores colecciones artísticas a nivel internacional. Así, el acceso será amplio y contará con una curiosa construcción de aluminio, un muro que estará realizado con latas recicladas. "Se trata de un aluminio no brillante que recuerda la idea de Asturias y proporciona una luz muy especial", comentó.
También señaló que la conexión entre el Palacio de Velarde y el resto de los edificios será "sencilla". A su juicio, los museos tienen que ser "fáciles de entender" porque lo contrario significa que no están bien hechos y confunden a los visitantes.
Añadió que la ampliación del museo conllevará un aumento "cuantitativo" en la gestión del mismo, con mayores recursos. Su proyecto también incluye áreas amplias de descanso y un jardín que irá vinculado a una cafetería, así como un espacio comercial.
PLAZOS
Migoya, por su parte recordó que tras la adjudicación, los plazos son de cuatro meses para la concreción del proyecto y de 23 meses de obras. Señaló que durante las fases de ampliación no será necesario cerrar el museo y que la superficie total de la instalación se aumentará casi el doble, concretamente en 5.400 metros cuadrados.
En cuanto a la superficie de salas expositivas pasarán de los 2.600 actuales a los 4.355 después de la ampliación. La obra fue licitada a la empresa Sedes por 17,4 millones, una cantidad a la que hay que añadir el coste de las expropiaciones que hubo que hacer en la zona, según recordó la consejera.
Por su parte, el director del Museo de Bellas Artes de Asturias, Marcos Vallaure, se mostró "abierto a la esperanza", tras la exposición realizada hoy por Mangado del proyecto. "No puedo tener una opinión definitiva porque estamos ante un anteproyecto", comentó.
Señaló que el museo no necesita sólo una respuesta arquitectónica, sino que también requiere de una solución museológica. Dirigiéndose a Mangado le dijo que si conseguía aunar en una sola propuesta los dos aspectos, el profesional navarro se convertiría en "el mejor arquitecto que haya pasado nunca por Asturias".
Europa Press