El incendio provocó además una nube tóxica sobre los distritos de Sama y Ciaño del municipio de Langreo.
Los pozos Sotón y María Luisa están comunicados a través de galerías por las que, por medio de cintas transportadoras, se evacúa el carbón extraído en ambas explotaciones hacia el lavadero Modesta, donde se depura el mineral.
El secretario general de CCOO en HUNOSA, Jaime Martínez Caliero, señaló hoy que en el pozo Sotón se ha celebrado esta mañana una asamblea de trabajadores en la que se ha informado sobre las mediciones de monóxido de carbono acometidas esta madrugada, que han detectado niveles normales.
Sin embargo, el asunto está más complicado en el pozo María Luisa, donde hoy entró en vigor el expediente de regulación de empleo.
La vuelta a la normalidad se retrasará todavía un tiempo, que incluso podría ser de varios meses.
En esta explotación sólo trabajan los servicios mínimos y de seguridad, que podrían sumar un centenar de personas del propio pozo, además de personal de apoyo de otras explotaciones.
El secretario de Salud Laboral del SOMA-FIA-UGT, Andrés Avelino Gutiérrez "Veli", no se aventuró hoy a indicar una posible fecha de recuperación de la habitual actividad laboral en el pozo María Luisa, a pesar de que el último problema con la cinta transportadora de carbón, ocurrido en 1994, requirió tres meses para su restitución.
En cuanto a las causas que produjeron este incendio, tanto los sindicatos como HUNOSA prefieren esperar al resultado de los informes que se pondrán en común en la correspondiente comisión de investigación.
El pasado sábado el secretario general del SOMA-FIA-UGT, José Ángel Fernández Villa, pedía que se analicen los nuevos sistemas de evacuación, ya que el suceso debe servir de experiencia para adoptar medidas preventivas.
El presidente de HUNOSA, Juan Ramón García Secades, manifestó, también el sábado, que no se habían producido cambios recientes en la cinta transportadora de carbón que se incendió y aseguró que cualquier modificación pasa los correspondientes controles y tiene que recibir el visto bueno de la comisión en la que también están integrados los sindicatos. EFE