Un informe económico de Caja España vaticina un paulatino incremento del consumo de carbón de aquí al año 2030. El documento, que importa algunos parámetros ya adelantados por la Agencia Internacional de la Energía, señala que el mineral seguirá siendo la segunda fuente energética pese a la coyuntura internacional, marcada por el incremento de las energías renovables para cumplir con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que marca el Protocolo de Kioto. Esta evolución internacional favorece futuras negociaciones para mantener el sector en España, aunque todo apunta que el crecimiento del consumo en el país se cubrirá aumentando las importaciones de mineral de terceros países