EFE
La Policía antidisturbios dispersó con gases, balas de goma y agua a decenas de seguidores del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, que se manifestaban frente a la embajada de Brasil en Tegucigalpa para expresarle su apoyo.
En el interior de la sede diplomática brasileña permanecen Zelaya, varios familiares y seguidores suyos, así como periodistas de medios afines al derrocado presidente.
Decenas de policías, apoyados por militares, participaron en la operación mientras que los seguidores de Zelaya respondían con el lanzamiento de piedras.
Tras varios minutos de enfrentamiento, los cuerpos de seguridad del Estado se hicieron con el control de la zona, donde además irrumpieron en una residencia vecina a la legación diplomática hondureña, de la que desalojaron a unos pocos seguidores de Zelaya, tanto hombres como mujeres, que salieron corriendo del lugar.
Honduras amaneció bajo un riguroso toque de queda que entró en vigor a las 16.00 hora local del lunes (22.00 GMT) y se mantendrá al menos hasta las 18.00 hora local de hoy (00.00 GMT).
El portavoz de la Policía, Orlin Cerrato, dijo a los periodistas que los seguidores de Zelaya se han dispersado por los alrededores de la embajada de Brasil, pero que los cuerpos de seguridad mantienen la operación antidisturbios.
En los disturbios de esta madrugada una patrulla de la policía fue quemada, mientras que varios vehículos sufrieron daños en sus cristales y neumáticos.
Desde la calle se puede ver a varios seguidores de Zelaya en la terraza de la embajada de Brasil en la capital hondureña, que vive un ambiente tenso desde que el lunes llegó por sorpresa el derrocado presidente.
Zelaya regresó el lunes a Honduras tras el golpe de Estado del 28 de junio en el que militares le sacaron del país y el Parlamento designó a Roberto Micheletti para ocupar el cargo de presidente.