|
|
|
HEMEROTECA » EL TIEMPO » |
|
Masa crítica. Ésa es la clave. En España no dejan de aparecer buenos futbolistas porque millones de personas conocen el fútbol y sus reglas, lo observan, lo disfrutan. No ocurre lo mismo con la ciencia. Un par de premios Nobel separados cincuenta años son poca zanahoria para tan renuente asno, además, pobrecico mío, atado en medio del páramo durante cuatro décadas a la estaca del franquismo. A pesar del terreno desbrozado por González de Linares, introductor y máximo valedor del darwinismo en España a finales del siglo XIX; por Ignacio Bolívar, entomólogo y renovador de la enseñanza y la museística en España; por Odón de Buen, botánico, zoólogo y geólogo que lidió en el terreno político para dotar a la ciencia española de infraestructuras modernas, o del mismo Ramón y Cajal, el más grande científico hispano de la historia, a pesar de todo, la ciencia española quiso ser y no pudo.
Y en mitad de la noche franquista sonó el despertador: un tal Severo Ochoa, un desconocido, un asturiano nacido el mismo día (24-09-1905) en que Albert Einstein diera al mundo su Teoría de la Relatividad, iba a recibir el premio Nobel de Fisiología y Medicina. Pero nadie se levantó a ver salir el sol. La pesada mano del Régimen apagó el reloj, no era cosa de hacerle fiestas a un demócrata, republicano de izquierdas y ateo.
Severo Ochoa conoció la concesión de su Nobel por telegrama recibido tal día como hoy, un 15 de octubre de 1959, en su despacho de la Universidad de Nueva York. Tres años antes se había nacionalizado estadounidense. En España, miopes para variar, recibimos la noticia con desdén. La prensa del día 16 de octubre, toda, mostró en portada al caudillo inaugurando en Cataluña y dio cuenta de los goles de Di Stéfano y Gento a Polonia en partido de la Eurocopa. Estados Unidos nacionalizaba genios españoles, España nacionalizaba futbolistas: Di Stéfano, Kubala o Puskas defendían nuestra selección y orgullo patrio. Ochoa había descubierto la polinucleótido fosforilasa, una enzima, un catalizador, un acelerador que abrió el camino de la síntesis del ácido ribonucleico y así de la posibilidad de descifrar al fin el código genético.
Por fortuna la semilla de los grandes científicos se las ingenia para caer, como los gatos, de pie, raramente entre la grava estéril. Si los discípulos y herederos intelectuales de Ramón y Cajal gozaron de no mucha fama y renombre (Tello Muñoz, Castro y Rodríguez, Lorente de No o Río Hortega) los de Severo Ochoa tuvieron, tienen, mejor fortuna. Antonio García-Bellido y Ginés Morata disfrutan de prestigio mundial por sus estudios y descubrimientos en genética y presumen de premio «Príncipe de Asturias» de Investigación Científica y Técnica. Margarita Salas, premio Nacional de Investigación Santiago Ramón y Cajal, trabajó con Ochoa en Estados Unidos antes de regresar y convertirse en uno de los motores de la bioquímica y biología molecular en España. Santiago Grisolía estudió bioquímica con Ochoa en Nueva York, impulsó el Proyecto Genoma Humano y recibió también el premio «Príncipe de Asturias».
Desde 1959 a la ciencia española no le ha quedado otra que esperar. A Suecia mirando, pero con el mazo dando. Es una lata, pero el termómetro Nobel tiene mucha importancia, social, divulgativa? política. Entre científicos existe el convencimiento de que la suerte no ha sido generosa con los nuestros. En el terreno de las biociencias hubo oportunidades muy claras.
El mismo Severo Ochoa pudo haber recibido en justicia un segundo premio Nobel a finales de los años sesenta del siglo XX. Sus descubrimientos en enzimología metabólica (los complejos citrato-sintetasa y piruvato-deshidrogenasa) permitieron comprender uno de los nudos esenciales de la vida. Los escolares lo conocen como el ciclo de Krebs y no es ningún desvarío decir que bien podría figurar en los libros de texto como ciclo de Krebs-Ochoa y así dar lustre eterno a la ciencia española.
El equipo García Bellido-Morata, juntos o separados, solos o acompañados de otros, merodearon, y aún lo hacen, el ansiado trofeo Nobel. Sus innovadoras ideas y posteriores descubrimientos en el ámbito de la regulación genética constituyen un trabajo formidable lleno de originalidad.
El mismo Bernat Soria, pionero en el uso de células madre (tuvo que exiliarse para trabajar con libertad en este campo), apuntaba una carrera investigadora sin techo, por qué no de Nobel, hasta que decidió meterse en política y achicharrarse él y su prestigio científico.
En lo que respecta a los premios Nobel científicos no somos pues un país ganador, ni parece que vayamos a serlo. De más bien poco sirvieron los espaldarazos de Cajal y Ochoa. Aspiramos a formar parte del G-7, estamos entre los diez países más ricos y poderosos del mundo, pero no entre los treinta con más laureados Nobel en ciencia. Nuestra contribución a la economía mundial ronda el 2%, a los premios Nobel científicos no llega al 0'2%.
Una última curiosidad, la pulga del perro flaco: lo común, allende nuestras fronteras, es considerar que España posee un único premio Nobel científico, el de Ramón y Cajal. Severo Ochoa engrosa la colección de galardones estadounidenses, habida cuenta de su nacionalidad oficial en el momento de la concesión del premio. Y no es ésta una práctica rara: en la obra de referencia en nuestro país sobre historia de la ciencia, en el Diccionario histórico de la ciencia moderna en España, del científico y académico de la Historia J. M. López Piñero, se hace lo mismo. Encima nos anulan un gol en los despachos, qué mala pata tiene mi equipo.
No importa, aquí seguiremos unos cuantos animando: aúpa la ciencia española.
Envíanos tus fotos con tu moto y consigue grandes premios. Consulta las bases de participación
Sigue a la selección española en la Eurocopa 2012 de Polonia y Ucrania. Calendario y clasificación, sedes , historia, partidos en directo…
Ayúdanos a completar nuestro listado. Envíanos tus fotos. La mejor foto será premiada con un fin de semana para dos personas
| LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES | ||
LO ÚLTIMO |
LO MÁS LEÍDO |
LO MÁS VOTADO |
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA NUEVA ESPAÑA | CLUB PRENSA ASTURIANA | PUNTOS DE VENTA | PROMOCIONES | PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS| CONTRATAR |
|
|
|||||||