J. L. A.
Las fortificaciones del dique Torres, una de las estructuras del nuevo puerto exterior gijonés, aguantaron sin problemas el fuerte temporal que azotó Asturias y la costa cantábrica en los últimos días.
La unión temporal de empresas que ejecuta los trabajos de la ampliación portuaria reforzaron, a lo largo del otoño, los mil metros de dique ya consolidados y finalizados el pasado agosto.
Esas labores consistieron en fortificar el avance con bloques de hormigón de 90 toneladas, además de tareas de encofrado y relleno. Mediante bloques, también se construyó un morro provisional para aminorar los efectos del temporal.
Los responsables de los trabajos están satisfechos porque la obra soportó la alerta de los últimos días, en los que el temporal provocó vientos que llegaron a superar los 100 kilómetros por hora y se registraron fuertes oleajes.
En noviembre del año pasado, un fuerte temporal se llevó 60 metros del avance del nuevo dique. Los trabajos de construcción se reanudarán con la mejoría del tiempo, la próxima primavera, en la que se construirá el tramo curvo que permitirá empalmar el dique Torres con el dique Norte.