J. C. GEA
La serie de publicaciones que desde hace algo más de un año está divulgando la obra del pintor gijonés Aurelio Suárez (1910-2003) en forma de postal prosigue con la edición de «Otros formatos», editada bajo el patrocinio de Recisa y Fundiciones Infiesta. La obra reúne cuarenta postales con muestras de trabajos del pintor que no pueden englobarse en ninguna de las tres categorías en las que agrupó sistemáticamente el resto de su ingente obra -bocetos, gouaches y óleos-, cada una de ellas con sus respectivas e invariables medidas.
En este caso las medidas de estas «ventanas» al aurelianismo son variables, y los temas y técnicas, también. La mayoría de las obras seleccionadas fueron ejecutadas al aguazo y realizadas en las décadas de los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo, y en ellas asoma un Aurelio Suárez que trabaja con desenvoltura y ligereza en papeles que tuvieron, la mayor parte de veces, como destino el obsequio o la prenda de afecto para familiares y amigos.
De ahí que los temas también se alejen en bastantes casos de la tradicional óptica aureliana -onírica y a menudo ácida o inquietante- para mostrar asuntos más amables e incluso humorísticos; aunque, por otra parte, en un buen número de estas postales también se pueda rastrear de forma evidente el inconfundible universo del pintor gijonés.
Hay también en las postales de «Otros formatos» referencias al trabajo como ilustrador y decorador que desempeñó Aurelio Suárez, y abundantes ejemplos del curioso diálogo artístico que mantuvo con su padre, Abelardo Suárez, pintor aficionado y capitán mercante que tuvo, precisamente, en los temas marineros uno de sus temas favoritos.
Dentro de esta misma serie de publicaciones en formato postal, está prevista la aparición en fechas próximas de «Gijón visto por Aurelio Suárez», una segunda parte de la dedicada a la serie de bocetos «Mundo onírico» y otras dos dedicadas, respectivamente, a las series de óleos y gouaches del pintor gijonés.