Amaneció con amenaza de tormenta, aunque finalmente aguantó sin llover. El domingo consiguió así soportar el envite de la climatología sin perder la actividad propia de la semana grande. Incluso hubo quienes mantuvieron sus planes de pasar el día en la playa. Eso sí, con chaqueta de punto; y los más frioleros, con anorak.
Según los datos facilitados por el equipo de salvamento, la afluencia en la playa de San Lorenzo rondó ayer los 4.000 usuarios. Una cifra muy recatada para un domingo de pleno agosto, pero considerable si se tiene en cuenta que el termómetro gijonés arrojó unas temperaturas máximas que no superaron los 20 grados.
En cualquier caso, el de ayer fue un domingo de calle más que de playa. Barullo en el «Mercado de las noches del puerto». Hormiguero en el Muro y el paseo marítimo de Fomento. La Feria de Muestras, hasta la bandera. Feria taurina en El Bibio. Y la carpa del «Circo del Sol», como casi siempre, completa.
En la plaza Mayor, el alcalde de Villaviciosa, invitado a la entrega de los premios de tonada, pedía sol para mantener el tirón del verano en el discurso que ofreció a la concurrencia -mucho público armado de paraguas- desde el escenario. Sus plegarias no fueron escuchadas. Aunque el programa festivo de la semana grande de Gijón ayer, al menos, se libró del agua.