Albina FERNÁNDEZ
Los vecinos no quieren que se vuelva a abrir la gasolinera que tiene Campsa en Viesques. Las viviendas cercanas se poblaron de paños verdes en señal de protesta ante los rumores de que la estación podría volver a abrirse al público en breve. «Todo el mundo es consciente de que la zona este necesita este servicio, pero los vecinos quieren que la gasolinera se traslade a otro lugar, más alejado de las casas», explicó Iván Suárez, presidente de la asociación vecinal.
La estación de servicio de Viesques lleva más de veinte años en la zona, cerca de la plaza de toros, y fue cerrada al público a principios del pasado año al detectarse filtraciones de combustible en los garajes de las viviendas más cercanas. A lo largo de este tiempo volvió a abrir sus puertas, aunque los problemas persistían y tuvo que volver a cerrar.
Los problemas surgieron en los depósitos de gasolina, pero el Ayuntamiento ya advirtió de que la compañía de petróleos tiene los permisos en regla y que el servicio podrá reanudarse una vez que la empresa subsane tales deficiencias de forma que los técnicos verifiquen que han cesado las filtraciones. Esta solución, no obstante, no satisface a los vecinos, que consideran que su ubicación no es la más idónea puesto que los camiones de repostaje no tienen espacio suficiente para maniobrar, ni la zona en general reúne las condiciones necesarias para albergar este tipo de industrias. Iván Sánchez corroboró esta apreciación: «No deja de ser un peligro que esté ahí porque hay poco espacio para todo y muy cerca está un colegio», señaló.