M. SUÁREZ
El estudio para la implantación del tranvía en Gijón considera viables dos de las cinco líneas planteadas, pero los niveles de inversión necesarios resultan actualmente «inabordables». Los concejales Santiago Martínez Argüelles (PSOE) y Jesús Montes Estrada (IU) admitían que el Ayuntamiento no podrá afrontar este proyecto en solitario, después de conocer los detalles del informe elaborado por Epypsa.
Técnicos de la consultoría presentaron ayer mismo su trabajo al consejo de administración de la Empresa Municipal de Transportes Urbanos (Emtusa). Desaconsejan llevar el tranvía a La Calzada, al entorno de Ceares y a la zona Este por «razones técnicas y operativas». Sí ven posibles las dos líneas barajadas entre la futura estación intermodal (Moreda) y la parroquia de Roces: una por la avenida de la Constitución y la otra por la avenida de El Llano.
Su implantación acarrearía un esfuerzo inversor de 214 millones de euros, cantidad que se afrontaría de forma escalonada durante un período de seis años. En caso de poner en funcionamiento una única línea, la más factible sería la que pasa por el barrio de El Llano y su puesta en marcha ya costaría 112 millones de euros, entre elementos móviles y fijos. «Lo cierto es que no estamos en el momento económico adecuado para abordar esta inversión en solitario», avisó Martínez Argüelles.
El gobierno municipal tratará de buscar socios financieros para poder llevar a cabo un proyecto que simboliza su apuesta por el transporte público. «También habrá que ver si hay alguna posibilidad de subvención por parte de la Unión Europea o alguna vía de ayuda del Gobierno estatal», señaló Montes Estrada. Pero, hoy por hoy, la creación de un servicio de tranvía en Gijón es económicamente imposible.
Sólo los gastos de explotación rondarían los 10 millones de euros anuales. Según el informe de Epypsa, el tranvía conseguiría captar unos 5 millones de viajeros al año, lo que supone arañar un 2 por ciento de usuarios al transporte privado. Son algunos de los datos que se desprenden del estudio que se dio a conocer ayer, tras nueve meses de encuestas sobre movilidad y desplazamientos interurbanos. Este trabajo fue adjudicado a Epypsa por un importe de 121.000 euros. «No es un documento más, sino un informe muy ambicioso que también aporta propuestas para la mejora de Emtusa», puntualizaron Santiago Martínez y Jesús Montes.
Usuarios
-En Gijón, el 60% de los desplazamientos se hace a pie. Del resto, el 85% se realiza en vehículo privado y el 15%, en transporte público. Se calcula que el tranvía arañaría un 2% de viajeros al transporte privado.
Inversión
-La línea más viable, que discurriría por El Llano, cuesta 112 millones. Con la otra prevista por la avenida de la Constitución, la inversión ascendería a 214 millones. El servicio se gestionaría a través de Emtusa.