M. C.
El crédito de 215 millones de euros que el Ministerio de Fomento va a conceder a la Autoridad Portuaria de Gijón para pagar los sobrecostes de la obra de ampliación de El Musel puede quedarse corto si la Comisión Europea decide finalmente recortar las ayudas que inicialmente concedió al proyecto, en base a las supuestas irregularidades detectadas por dos de sus departamentos.
De hecho, el informe del área de Auditoría de la DG Regio considera que se tengan en cuenta esas irregularidades «para el ingreso de los pagos intermedios relativos al proyecto en cuestión». Al puerto le quedan por recibir unos 50 millones de euros de ayudas europeas, correspondientes a la liquidación de la obra, pero el procedimiento de revisión de las ayudas puede llegar a afectar a la totalidad de las mismas, en el caso de que Bruselas decida iniciarlo.
La Comisión Europea está realizando de oficio la revisión de la adjudicación de la obra a Dique Torres. Lo hizo a raíz de que la Autoridad Portuaria solicitara nuevas ayudas comunitarias (algo más de 135 millones de euros) para costear los 216,31 millones de euros (sin IVA) de sobrecostes que pactó con Dique Torres, justificándolos en su mayor parte por los problemas de aprovisionamientos de canteras, en especial la de Aboño. La petición de nuevos fondos comunitarios se efectuó a pesar de que una circular del Ministerio de Economía había advertido meses antes de que la Unión Europea no pagaba sobrecostes y aconsejara no iniciar ese procedimiento.
La revisión de oficio de todo el expediente era una cuestión obligada para la Unión Europea, una vez que la Autoridad Portuaria solicitó una ampliación de ayudas. A eso se añadió la denuncia formulada por Los Verdes (socios de IU en el Gobierno regional que preside Vicente Álvarez Areces), que consideraba injustificados esos sobrecostes.
Fomento ha respondido con informes de Puertos del Estado y de la Abogacía del Estado a las dudas de Bruselas.