Las tradiciones, como todo, han cambiado con el tiempo. Y aunque las parejas siguen contrayendo matrimonio, religioso o civil, hay matices que ya no son como antes. Y para muestra un botón, aunque en este caso, el botón no es otro que una pareja irlandesa, residentes en Dublín, que sin conocer la ciudad se ha casado en ella. Su boda a la carta la organizó una intermediaria con la que contactaron por internet y que cumplió sus deseos de casarles en una ciudad costera española. Los irlandeses Brenda Dawe y Maurice Murthy y sus invitados, todos desplazados para la ocasión, disfrutaron de la ciudad y de un marco como el de San Pedro, inigualable, además de un banquete nupcial en el restaurante Bellavista.
En San Julián se dieron el «sí quiero», la técnico de imagen de TPA, Paola Díaz Otero y el autónomo David Ortega Galán. Fueron padrinos de la pareja Belén Galán González y Bernardo Díaz Gutiérrez. La Quinta del Infanzón sirvió el banquete desde donde los recién casados partieron rumbo a Londres y de allí a San Francisco, Los Ángeles y Bora-Bora. Un buen comienzo en común. Y de parroquia en parroquia, en este caso a San José, donde fueron protagonistas la ingeniero industrial gijonesa, Nuria González Fernández y el fisioterapeuta madrileño, Javier Jerez Vázquez. Actuaron como padrinos María José Vázquez y Armando González. Hoy, y después de haber disfrutado de una excelente comida en el palacio de Villabona, se encuentran en Nueva Zelanda, lugar paradisiaco para relajarse y cargar pilas. A su vuelta se instalarán en Madrid. Los que seguirán viviendo en la ciudad serán Josefina Rubio Otero y David Amorín Montero. Vecinos de Pumarín, se encuentran en Turquía disfrutando de su luna de miel. Antes contrajeron matrimonio civil en el salón de recepciones del Ayuntamiento. Fueron testigos de su enlace María José Montero y Juan Ramón Rubio. El restaurante Marieva se encargó de servir la comida nupcial, lo mismo que hizo el restaurante La Llorea para darle gusto a María del Carmen Argüelles Núñez y Luis Miguel Rodríguez Alonso, unos recién casados que firmaron el acta matrimonial en el Consistorio.