M. SUÁREZ
El magistrado Juan Laborda, titular del Juzgado de instrucción número 5, iniciará mañana la instrucción del llamado «caso Blanco» tomando declaración al que fuera jefe de los servicios urbanísticos del Ayuntamiento, por ahora único imputado en el procedimiento. El suyo será el primero de siete testimonios, que el juez instruirá como diligencias previas para determinar si los indicios de delito detectados por la fiscalía son o no fundados.
Éste es el calendario de un pleito en el que también se personarán el Ayuntamiento de Gijón (como acusación particular) y la Plataforma Ciudadana contra el Muro de Cabueñes (como acción popular):
l Miércoles, 5 de agosto. Declarará Ovidio Blanco, a partir de las 10 de la mañana. Y acto seguido, en torno a las 10.30, se escuchará el testimonio de su mujer, María Piedad Rodríguez Casado, que comparecerá como testigo. En las escrituras de la finca de Cabueñes objeto de sospecha aparece el matrimonio.
l Jueves, 6 de agosto. A las 10.30 horas, está llamado a declarar Horacio Costales de Arriba, socio fundador de Hoyant S. L., la empresa con la que Ovidio Blanco trató la compraventa de la parcela. Esta sociedad mercantil cesó su actividad en 2007. El juez también había citado el jueves a Luis Felipe Alonso Teixidor, arquitecto redactor del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), documento que ampara las recalificaciones que se produjeron en la parroquia de Cabueñes. Teixidor ha pedido declarar por exhorto, desde Madrid, lo que ha generado ciertas suspicacias en la Plataforma de Cabueñes.
«No hace mucho pasó unos días en Gijón, según él, para descansar; y resulta que para una cosa como ésta no puede venir», criticaron portavoces de la plataforma, cuyos abogados se trasladarán probablemente a Madrid para conocer de primera mano las explicaciones que Luis Felipe Alonso Teixidor ofrezca sobre el «caso Blanco».
l Lunes, 10 de agosto. Se oirá el testimonio, a partir de las 10.30, de Luisa García, Marcos Cueto y Covadonga Cueto, viuda e hijos del otro socio de Hoyant S. L., fallecido en 1999.
La parcela originaria, con una superficie de 25.772 metros cuadrados, fue adquirida por Hoyant a la familia Vereterra en 1992. Días después, la empresa vende una parte (2.491 metros) a Ovidio Blanco. En 1998, el todavía arquitecto jefe municipal revende esa misma finca a Hoyant y vuelve a comprársela en julio de 2004, trabajando ya fuera del Ayuntamiento. El suelo de los Vereterra había pasado a ser edificable, dentro del llamado plan parcial de Cabueñes. Uno de los promotores que participan en la operación pagó a Blanco más de 617.420 euros por su finca. Hoyant, por su parte, percibió 5,5 millones. El juez investiga ahora si hubo delito de cohecho, información privilegiada y tráfico de influencias, como ha sugerido la fiscalía.