R. GARCÍA
A la familia no le cuadran las versiones que por el momento se han dado de la muerte de Yesenia Priscila Pachito. La joven ecuatoriana apareció muerta el pasado lunes en las cercanías del Fuerte Viejo, en la subida al Cerro de Santa Catalina. Junto a ella yacía el cadáver de un joven ovetense, Juan Carlos Gralho. Ambos habían estado de copas durante la noche del sábado por la zona de la antigua rula. Desde que se produjera el hallazgo ha habido todo tipo de comentarios sobre lo que hacían los jóvenes momentos antes del fallecimiento, pero la familia de la chica afirma que «no nos creemos lo que se está diciendo». Los familiares de Yesenia señalan que eran «dos buenos amigos» que acababan de compartir una noche de copas. «Después de la fiesta quisieron subir a Cimadevilla a ver dónde se iba a celebrar la comida del día siguiente; fue simple curiosidad», señaló ayer a este periódico Toni Álvarez, cuñado de la ecuatoriana.
Una de las explicaciones ofrecidas por la Policía habla de que el suelo del Cerro estaba «resbaladizo» y que por eso los jóvenes pudieron caer a las rocas. De momento poco más saben los familiares de la joven ecuatoriana, ya que no conocen todavía los resultados de la autopsia. El informe del forense permanece por el momento en manos del Juzgado de instrucción que debe decidir sobre el caso y barajar las posibles responsabilidades que pudieran derivarse del suceso. A pesar de que continúan las investigaciones, la Policía no ha detectado indicios de criminalidad en el trágico fallecimiento de los jóvenes.
Toni Álvarez y su familia siguen buscando una explicación. La muerte de un ser querido en tales circunstancias resulta difícil de digerir: «A ella le daban mucho miedo las alturas y era la única que no sabía nadar de las tres hermanas, por lo que nunca se acercaba a los acantilados». «No me cuadra», asegura Álvarez compungido, que no puede dejar de pensar en el suceso y especula sobre lo que pudo pasar: «Cuando alguien quería hacer una foto y se acercaba a una zona en la que hubiera fuerte pendiente descendiente, Yesenia se ponía nerviosa». «Siempre era ella la que daba la voz de alarma y le gritaba a todo el mundo que no se acercaran al lugar porque corrían peligro». Su pánico a las alturas y al agua hace que los familiares piensen que ocurrió un accidente imprevisible y que la joven no se acercó al lugar «de manera consciente».
De momento intentan cerrar un mal capítulo de su vida. Ayer dieron el primer paso recogiendo en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía las pertenencias personales de la joven, que permanecían en las dependencias de El Natahoyo desde el momento del hallazgo de los dos cadáveres.
Fallecidos
Yesenia Priscila Pachito
Juan Carlos Gralho
Lugar
Los cadáveres fueron localizados cerca del Cerro, avistados por un pescador.
Causas
No se conocen los resultados de la autopsia pero la tesis del accidente es la más clara.