M. CASTRO
La falta de liquidez ha llevado a Factorías Juliana a paralizar la construcción del buque cementero «Cristina Masaveu», que debía haber entregado en julio a Tudela Veguín. Cada día de retraso en la entrega supone penalizaciones económicas para el astillero. ¿Pero, cómo afecta la demora a Tudela Veguín?
Una pista la da la situación de la flota de buques de la empresa del grupo Masaveu. Uno de los tres barcos que tienen en servicio, el «Cementador» lleva meses atracado en el puerto de El Musel. La crisis del sector inmobiliario ha hecho bajar el consumo de cemento en España. Tudela Veguín podrá esperar sin mayores problemas por el «Cristina Masaveu», que a medio plazo se convertirá en una pieza clave de los planes del grupo asturiano para exportar cemento desde El Musel.
Fuentes del grupo cementero quitaron hierro ayer a los efectos del retraso de la construcción del nuevo buque en Factorías Juliana. «De momento contamos con los barcos necesarios y nos son suficientes», señalaron. Tudela Veguín está efectuando una ampliación de su fábrica de cemento en Gijón, que en la primavera de 2010 podrá producir 3 millones de toneladas, un 20% más que su capacidad actual. Con este aumento en la capacidad y la inversión en el «Cristina Masaveu», un buque de 10.600 toneladas, el grupo asturiano intentará llegar a los mercados del Reino Unido y de Estados Unidos. Se trata de un plan de expansión a medio plazo.
Para concluir el «Cristina Masaveu», los administradores judiciales de Juliana barajan su traslado a otro astillero del norte de España, como Astander (Santander). Juliana no podrá acabar el buque, porque nadie avala al astillero en situación concursal. Pero un traslado requerirá una negociación con Tudela Veguín. A finales de 2007 la empresa cementera ya vetó un primer intento de traslado del casco del barco a Factorías Vulcano. Fuentes del grupo cementero recuerdan que existe una cláusula que les permite cancelar el contrato si la obra del buque se traslada a otro astillero. Dos de los tres barcos del grupo se construyeron en Asturias. Con el último encargo a Juliana, Masaveu quiso demostrar su apoyo a la industria local.