R. G.
El habitual dispositivo de seguridad que se pone en marcha durante las noches de viernes y sábado tuvo especial relevancia el pasado fin de semana debido a la gran afluencia de turistas que llegó a la ciudad. La Policía tuvo que intervenir en varias peleas y altercados públicos. Incluso tuvieron que ayudar a varios jóvenes a volver a casa tras una noche de fiesta. Los funcionarios controlaron además las urbanizaciones de la ciudad para impedir robos con fuerza.
El primer episodio de violencia tuvo lugar en la confluencia entre las calles Felipe Menéndez y Marqués de Casa Valdés. Un joven resultó herido en la cabeza tras una pelea y tuvo que ser trasladado a un centro médico. En la playa de Poniente también se precisó la presencia policial, ya que varios jóvenes se encontraban en el lugar tirando botellas de alcohol al suelo. Además otro varón fue detenido por causar varios cortes al cliente de un bar en una mano y dos jóvenes fueron denunciados por causar daños en varias cabinas.
En el capítulo de seguridad vial, los policías realizaron 290 controles de alcoholemia en cinco puntos de la ciudad. Detuvieron a tres conductores y denunciaron a otros ocho. Los agentes también realizaron controles a 16 vehículos aparcados en las zonas próximas a Cimadevilla, Fomento y la Feria de Muestras, identificando a 23 personas y denunciaron a 8 por consumir droga en plena calle.
La Guardia Civil realizó 141 pruebas de alcoholemia, de las que cuatro resultaron positivas. En materia de seguridad ciudadana, los agentes de la Benemérita identificaron a 26 personas.