M. SUÁREZ
José Martínez de la Vega y Rivero escribía una carta al Ayuntamiento de Gijón en abril de 1904 informando de que iba a reedificar su casa del número 2 de la travesía del Carmen. En 2009, es la empresa Promociones Cascos la que ha solicitado licencia municipal para rehabilitar el inmueble en cuestión. La obra dará comienzo, según las previsiones que maneja la constructora, entre los meses de septiembre y octubre. Se recupera así para la actividad inmobiliaria un edificio cuya fachada se ha convertido en patrimonio arquitectónico de la ciudad.
El Ayuntamiento tiene catalogada esta fachada como un bien que debe ser protegido urbanísticamente. Martínez de la Vega y Rivero había contratado su diseño a Miguel García de la Cruz, uno de los grandes referentes de la arquitectura asturiana de principios del siglo XX. Ahora, Marco Antonio Suárez Barrero y Pedro Álvarez Serrano, los arquitectos que rehabilitan este edificio de viviendas para Promociones Cascos, deben respetar las líneas generales de un boceto que data del 10 de mayo de 1904.
«Se restaurará con minuciosa precisión», garantiza la empresa, que empezó a negociar con los inquilinos del inmueble y con los descendientes de la familia Martínez de la Vega en la década de los noventa. El proyecto de rehabilitación coge ahora impulso, después de que el Ayuntamiento declarase en ruina el edificio y hubiese que vaciar su interior. El exterior, como hay que mantenerlo, se apuntaló y se cubrió pertinentemente con una malla de seguridad.
Con esta obra se remoza la fisonomía de lo que hoy es la plaza del Carmen, una de las arterias que bombea el corazón urbano de la ciudad. El edificio diseñado por Miguel García de la Cruz hace esquina con la calle de Felipe Menéndez; esquina emblemática que ahora presenta una imagen bastante precaria debido al mal estado del inmueble. El catálogo urbanístico municipal lo considera uno de los ejemplos más destacados de la vivienda burguesa «de calidad» de principios del siglo XX. Con su rehabilitación recobrará esa categoría con materiales de última generación e interiores de siglo XXI.
De la actuación, resultarán ocho viviendas de 1, 2 y 3 dormitorios. El edificio tiene tres plantas y bajo cubierta, así que se habilitarán dos pisos por cada planta. En estos últimos meses, «ha venido mucha gente a preguntar por ellas. Es sorprendente la expectación que ha despertado esta obra; más que ninguna de las que tenemos por el centro. Quedan dos pisos por vender». Habrá que esperar hasta finales de 2011 para que la plaza del Carmen recupere uno de sus edificios estelares.