R. V.
La etapa de vacaciones en el Ayuntamiento de Gijón dilatará un tiempo el inicio de un estudio de viabilidad de una concesión administrativa para la reforma y explotación de diversos locales en el estadio de El Molinón a la que dio luz verde el equipo de Paz Fernández Felgueroso en su última Junta de Gobierno. Una vez recuperada la concesión de la empresa Ruta de El Molinón, el Ayuntamiento quiere saber si la opción de convertir los bajos del estadio en un complejo comercial y de ocio sigue siendo una alternativa rentable. Y, sobre todo, quiere tener claro en qué condiciones hay que realizar esa concesión para que la operación salga a satisfacción de empresarios y vecinos.
No hay que olvidar que la comercialización de esos espacios era la base del frustrado pacto con la firma Ruta de El Molinón. La empresa madrileña asumía una reforma del estadio valorada en ocho millones de euros a cambio de la explotación comercial de los bajos a lo largo de cuarenta años. Los incumplimientos en la ejecución de las obras por parte de la concesionaria llevaron al gobierno local a retirarle la concesión. Ya con esa parte del estadio de nuevo en su poder, el Ayuntamiento ha sacado a contratación por dos millones de euros la ejecución de las obras de la zona de los vestuarios y el aparcamiento -que tiene el viernes el plazo final de presentación de ofertas- y planteado este estudio de viabilidad sobre un nuevo proceso de comercialización del resto de los bajos.