M. S.
Los detalles de la actuación que el ex arquitecto jefe municipal tuvo en el plan de Cabueñes se dieron a conocer el 16 de marzo. Entonces se supo que Ovidio Blanco había comprado a Hoyant, S. L. una parcela en la zona de La Pontica en 1992; que se la había revendido en 1998; y que se la había vuelto a comprar en 2004, estando ya en excedencia como funcionario municipal.
El último eslabón de esta cadena de operaciones se puso en enero de 2006, cuando Ovidio Blanco le vende su finca a Urbis, obteniendo 617.420 euros por un terreno que le había costado inicialmente 7.513 euros. Hoyant, que tenía en la zona unos 20.000 metros cuadrados de suelo y también negoció con esta inmobiliaria una opción de compra en julio de 2005, ganó 5,5 millones de euros en la operación.
Hacienda revisa las transacciones vinculadas al plan de Cabueñes cuando ya han transcurrido más de cuatro años desde que Lomas-Barajas o Reyal Urbis se posicionaran en la parroquia gijonesa. La actuación residencial recobró actualidad en marzo de 2009, a raíz de las denuncias de la Plataforma Ciudadana contra el Muro de Cabueñes, que aportó documentación oficial y copias de escrituras para poner en evidencia a Ovidio Blanco. Todos esos papeles acabaron en la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, que ha trasladado el asunto a los tribunales de la ciudad.
En el ámbito del plan urbanístico de Cabueñes no sólo tienen intereses Lomas-Barajas y Reyal Urbis. También son titulares de suelo Promociones Moro, el Ayuntamiento de Gijón o Cajastur. El equipo de gobierno municipal siempre ha defendido este proyecto como «necesario» para reordenar el espacio en el que conviven la Universidad Laboral, el Hospital de Cabueñes y el Parque Científico Tecnológico.