R. VALLE
«Ésta es una de las semanas grandes más multitudinarias en las que yo he podido participar como responsable de Festejos de la ciudad... y como vecino». Al concejal gijonés José Manuel Sariego le faltaban ayer adjetivos y le sobraban números a la hora de cuantificar las bondades de unas fiestas de Begoña recién terminadas. Si se suman las cifras aportadas por el responsable municipal de Festejos el programa de actos de la semana grande movilizó, a lo largo de diez días, a más de 700.000 personas. La gran estrella de las fiestas, como no podía ser de otra manera, fue el espectáculo pirotécnico de la noche de los fuegos. Las calles de la ciudad, y sobre todo el paseo del muro de San Lorenzo, congregaron a unas 450.000 personas para ver el montaje de luz y sonido ejecutado por los técnicos de la pirotécnica asturiana Reiriz durante treinta minutos largos. «Creo que hemos acertado confiando en una empresa de casa, de Asturias, que no defraudó, aunque la falta de viento hiciera que se acumulara un humo que restaba brillantez al espectáculo. La traca final fue espléndida», remataba ayer el concejal de Festejos del Ayuntamiento de Gijón. La firma de Tapia también se hizo cargo del «restallón» que, junto a la danza prima, consiguió reunir a unas 10.000 personas, según los cálculos del Ayuntamiento y la Policía Local.
Los conciertos programados en los escenarios de la plaza Mayor y Poniente reunieron a más de doscientas mil personas a pesar de la suspensión por lluvia del montaje que habían preparado la cantante Clara Montes y los músicos de la Orquesta Sinfónica «Ciudad de Gijón». Esa suspensión fue el único incidente reseñable en diez largos días de fiestas. ¿Los triunfadores de la noche? Los rumberos. Rosario, la hija pequeña de la Faraona, se llevó a Poniente a unas 38.000 personas. Sólo cinco mil más que unos incombustibles «Chichos», que se convirtieron en la gran sorpresa de las fiestas de Nuestra Señora de Begoña. Puestos a mirar, la veteranía pudo con la juventud, ya que los peores resultados se los llevaron La Mala Rodríguez y «Nena Daconte» que con, 12.000 y 15.000 asistentes -respectivamente- a sus conciertos, se quedaron a mitad de camino del poder de convocatoria de «El Consorcio». La veteranía también triunfo en el escenario de la plaza Mayor. Los talludos miembros de la Orquesta «Buena Vista Social Club» convocaron a 4.000 personas: la cifra más alta de las siete citas musicales frente a la Casa Consistorial.
A todos estos números basados en la música hay que sumar los de espectadores de las actuaciones de teatro en «Gijón Sur» y de las corridas de toros en la plaza de El Bibio.
«Red House & Marini»
3.000 espectadores
«08001»
2.500 espectadores
«The Herbaliser»
2.500 espectadores
«Buena Vista Social» 4.000 espectadores
Spiritualized
3.000 espectadores
Argentina
2.500 espectadores
«The Rumble Strips»
2.000 espectadores
«Los Chichos»
33.000 espectadores
«Celtas Cortos»
28.000 espectadores
La Mala Rodríguez
12.000 euros
Rosario
38.000 espectadores
«El Consorcio»
30.000 espectadores
«Nena Daconte»
15.000 espectadores
Clara Montes
Suspendido por lluvia